"Puedo tratar de engañarme a mí mismo
y decirme que eres como el mar,
que vienes como oleaje y luego te vas,
y no eres herida de fuego amigo,
que no pides a cambio más de lo que das,
que no eres mi cárcel, mi castigo,
el fiscal en mi juicio y mi único testigo,
que sigues siendo mi otra mitad.
Puedo querer hacerme el inocente
y decir que eres tenue como brisa de lunes,
cuando sé que eres como las nubes,
tomas miles de hermosas formas diferentes,
y traes tormentas que todo destruyen,
cubres las luces del sol y nunca te arrepientes,
dices que ya te alejas, pero mientes,
quieres ver cómo tus estragos se difunden.
Puedo fingir ser ingenuo mientras olvido
tu figura que es tan inolvidable,
mientras olvido tu mente que es toda arte,
y a toda tú que eres un ser divino,
Mientras me convenzo de poder olvidarte,
pero olvidarte es olvidarme a mí mismo
y olvidar tu cuerpo es también olvidar el mío,
borrarte del mundo también es borrarme".
Hugo Ochoa
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