"Desde este mismo instante seremos dos extraños.
Por estos pocos días, quién sabe cuántos años...
Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
–uno de ésos que nadie confiesa haber leído.
Y así, mañana, al vernos en la calle, al acaso,
tú bajarás los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera".
Un golpe de indiferencia para el orgullo
ResponderEliminarVaya golpe... eterno!
ResponderEliminarComo duele.
ResponderEliminarTe estoy buscando por todos lados, pero no se puede encontrar a quien no quiere ser encontrado....
ResponderEliminarComo duele.